Diosas romanas

La mitología romana tuvo su fundamento básico en la mitología griega, ya que, muchos de los dioses griegos fueron cambiados de aspecto y nombre para adaptarlos al pueblo de Roma, sin embargo, años más tarde, los romanos agregarían más, propias a sus creencias. Asimismo, los dioses mitológicos romanos fueron adorados y venerados con múltiples rituales y sacrificios por el pueblo, antes de que el cristianismo se propagara en esa ciudad, los dioses y diosas romanas, recibían todo el protagonismo religioso.

Las diosas romanas representaron y, aún en la actualidad, representan un papel importante, no solo en la religión, sino en el arte, la música, la cultura y la inspiración para los ciudadanos que habitan en el mundo, sin importar si estos tienen raíces romanas o no. Las esculturas y representaciones de estas son visitadas por millones de personas del mundo, en los museos más prestigiosos, aquellos que conservan los objetos más representativos y valiosos de la mitología romana. A continuación la descripción y la historia de los orígenes de las principales diosas mitológicas romanas

• La Diosa Minerva
Diosas romanasEs la hija de una de las deidades romana principales, el dios Júpiter y la hermosa ninfa Métis. Minerva nació, según la historia, de la unión de esas dos figuras sagradas, luego de que Júpiter absorbiera a Métis por amor, luego el dios presentó dolores de cabeza y requirió la ayuda de Vulcano, el dios del fuego y los volcanes, quien le propinó un hachazo a Júpiter en la cabeza, de allí habría salido formada completamente Minerva, con una armadura y protegida, a quien se le rendiría culto como la representante de la Guerra, el Olivo y posteriormente como la protectora de la ciudad de Atenas.

• La Diosa Venus
Ampliamente conocida y popular a nivel mundial hasta la actualidad por ser la deidad del amor, la belleza, la fertilidad y otorgar la inmortalidad a las parejas que estén enamorados honestamente y desde lo más profundo de su corazón. Los orígenes de Venus son confusos, ya que existen diferentes versiones de la historia de su nacimiento. Una de la versiones reza que Venus es el resultado de la unión entre el dios Júpiter y de Dione, pero la otra versión señala que la diosa habría provenido de los flujos que brotaron de la mano de Urano, luego que Saturno decidiera mutilársela.

Venus fue la pareja del dios Vulcano, aunque se le relacionó a diferentes deidades e incluso a algunos mortales. La diosa es señalada por engañar a Vulcano con Marzo, unión de donde habría sido procreado Rómulo. Venus es la madre del famoso icono del amor Cupido y de Anteros.

• La Diosa Juno
Es la deidad romana, hija del dios Saturno y Rea, además de ser hermana del dios Júpiter, con quien también concibió a los dioses Vulcano y Hebe, Marzo también era su hijo, pero ella tuvo a este último por si sola. Juno es la representación del ciclo lunar, del ciclo y el renacimiento del satélite de la tierra. Lucina es otro nombre con el que se conocía a Juno, en esa versión, ella era la deidad de los nacimientos y se encargaba de velar por los recién nacidos que venían al mundo.
La diosa Juno representa además la unión sagrada del matrimonio y es representada con una fruta granada entre sus manos, lo que es la señal de la fecundidad y fertilidad. Los animales con los cuales se le rendía culto y sacrificios eran la vaca y el pavo real.

• La Diosa Luna
La historia de esta deidad nace de una trágica historia de amor. Luna, quien fue resultado de la unión de los dioses de Hiperión y de Teia, era hermana de Helios, de quien estaba profundamente enamorada. Helios fue ahogado en Eridan, al enterarse de la noticia, Luna decidió saltar al vacío desde su palacio, sin embargo sus padres no la dejaron caer y por misericordia la dejaron en el cielo, siendo así el astro más importante después del sol.

Luna ha inspirado a poetas y artistas desde su existencia, los días lunes le son consagrados. La deidad ha servido de inspiración de compañía para aquellas, que como ella ansían el amor perdido en las noches de soledad y silencio.

SIGUIENTE MITO:

MITO ANTERIOR: