Si nos entierran vivos – morimos por falta de oxigeno

 

Es falso que morimos por falta de oxigeno, la realidad es que morimos por intoxicación, por exceso de CO2 que liberamos nosotros mismos al exhalar.
El exceso de CO2 es toxico, porque al respirar tomamos oxigeno del aire y soltamos el CO2. Si estamos en un sitio cerrado y empezamos a liberar CO2 que se va acumulando, la hemoglobina de la sangre, cuando llegue a los pulmones en lugar de tomar oxigeno, toma CO2 y nuestras células se quedaran sin oxigeno y no podrán transportarlo y por lo tanto moriremos intoxicados por exceso de CO2.
En aproximadamente 20 minutos perderíamos el conocimiento en un ataúd por exceso de CO2, ya que el 30% del oxigeno del cuerpo lo consumen las neuronas.